Bajo la ventana

viernes, 29 de marzo de 2013

Miró por la ventana como cada día y allí estaba él otra vez, clavando los ojos en su ventana.
Empezaba a sentirse muy incómoda con la situación. Tener un acechador es algo que pone muy nervioso a cualquiera y, desde luego, estaba dispuesto a seguir en la misma situación más tiempo.
Se separó de la ventana y tomó aire, era el momento de irse de allí, tenía que enfrentarse a aquella situación pero el miedo le obligaba a quedarse. Había querido ir a decirle algo tras la primera semana de acoso pero nunca se le ocurría cómo empezar la frase, porque, a ver, igual no la estaba acosando a ella aunque sus miradas se habían cruzado desde la ventana a diario desde hacía tres meses, pero la cosa se estaba tornando un poco siniestra.
Al principio estaba allí por las tardes, cuando ella estudiaba, pero el último mes ya estaba allí por la mañana y por la tarde, clavando sus ojos en ella. Incluso estudiando sentía cómo sus ojos atravesaban el muro mirándola. Y, lo peor, desde hacía dos noches también pasaba ahí la noche hasta que ella se iba a dormir.
No estaba segura de si seguía ahí por la noche pues con la oscuridad no lo había distinguido y eso que, como era lógico, había echado un vistazo por la ventana para asegurarse.
Lo más curioso de todo es que cuando ella salía de casa, ya fuera para ir a clase, a algún recado o a alguna cita nunca se le veía.

En 140 caracteres: Golpe de Suerte

lunes, 25 de marzo de 2013

"Sigue tu camino,chico". Y Billy El Niño se alejó felíz pensando que la suerte le sonreía pues ya era el tercer sheriff que no le reconocía.

Entre polvo y humo

sábado, 23 de marzo de 2013

No notaba si hacía frío o no o hacía cuánto tiempo había comido por última vez. La verdad es que nada de eso le importaba ahora.
Estaba sentada sobre algo duro y frío y notaba como polvo en el ambiente. Tenía la mirada borrosa y la cabeza atrapada entre sus antiguos recuerdos y un zumbido seco aterrador se había vuelto su inseparable compañero desde hacía horas.
Notó algo raro, alguien parecía hablarle pero no podía escuchar más que un eco ininteligible y el zumbido agudo en su cabeza. Un hombre vestido con un chaleco reflectante le ponía una mano delante y movía los dedos y le hablaba como muy lejos, desde otra galaxia. 
Ella sonrió por cortesía y, también, porque le vino a la cabeza la imagen de estar en un zoo, pero de barrotes para dentro. Se sentía como un bicho de feria. A lo lejos había varias luces, naranjas y azules. Recordó en alguna parte de su fuero interno que eso podía ser policía y bomberos.
Notó algo frío en el pecho. Miró abajo y vio una mano sosteniendo un estetoscopio. Al final de aquel brazo estaba un joven que supuso que era médico. La verdad es que le daba igual todo dadas las circunstancias. 
El médico hablaba con el hombre que le mostraba dedos y ambos la miraron con preocupación. Luego volvieron a dirigirse a ella aunque esta vez su voz sonaba lejos pera más nítida.

No hay un lugar mejor

jueves, 21 de marzo de 2013

No se me ocurría un lugar mejor para empezar de cero.
Aquella vieja casa en medio del campo tenía un encanto propio de la era victoriana y una mezcla contrastada entre la enorme construcción y la sencillez de flores silvestres.
Las ventanas eran completamente blancas, como la barandilla que adornaba el porche y la larga valla que separaba la carretera principal del terreno. Aquel blanco contrastaba con el precioso color azul cobalto con el que había sido pintada la casa tras la reforma. Había sido una gran inversión pero estaba claro que todos pensaban que era mejor que hubiese seguido en la ciudad en mi piso de siempre.
- No deberías quitar a las niñas de su ambiente, Abril. - me había regañado mi madre una y otra vez. - Ya es bastante duro para ellas.
Sí, había sido duro para todos. Mi marido había fallecido en un trágico accidente de coche. Bueno, eso digo yo siempre porque a las personas parece gustarle, no sé por qué la gente siempre dice "trágico accidente" como si la muerte aleatoria, accidental y repentina de un ser amado pudiese ser cómica, hilarante o hermosa. El caso es que él había muerto y yo me había quedado vacía por dentro desde entonces.

Enamorada de Netvibes

sábado, 16 de marzo de 2013

Y yo que nunca miraba los lectores de feeds
Quien me lo iba a decir a mi pero al final me ha gustado un lector de feeds, yo que no era muy de estas historias pero la verdad es que me ahorra un montón de tiempo y ha sido más fácil de lo que creía organizarlo.
Más o menos, y sin bromas, sigo unos 27 blogs (y videoblogs) literarios, unos 12 blogs de maquillaje, 10 de manualidades, 5 escritores amateurs y otros tantos periódicos y blogs de información general y de cine. Vamos, que os podéis imaginar que es difícil sin un lector de feeds llevar la cuenta de unos casi 70 blogs y videoblogs al día. Yo lo estaba haciendo sin lector (lo que era una enorme pérdida de tiempo revisando blogs y actualizaciones, muchos, aún menos mal, por blogger y las actualizaciones los tenía controlados) de feeds porque Google Reader me fallaba bastante o no me aclaraba yo para las actualizaciones y probé con un par más pero sin mucha suerte.

La Presencia

miércoles, 13 de marzo de 2013

O todos se habían vuelto locos o era yo. No había otra opción. Estaba claro que aquello no podía estar pasando dentro de las condiciones de la lógica.
Julia corría por todas partes gritando que había visto a un fantasma. Mario se había tenido que sentar y tartamudeaba un casi irreconocible "estaba ahí" y así todo el grupo. Yo no había visto nada y me parecía una soberana tontería.
Almudena, que siempre solía salir bastante bien de los problemas, decidió que lo mejor era agarrar el toro por los cuernos. Asió con fuerza la linterna y nos dijo:
- No vamos a dejar esto así. Comprobemos si es cierto que estaba ahí.
Julia se puso a llorar y se acurrucó junto a Mario en el suelo. Estaba claro que no iban a acompañarnos. El resto seguimos a Almu por el pasillo, caminando en silencio tratando de no hacer ruido que nos impidiese escuchar. Junto a mí, con la respiración entrecortada estaba Carlos que estaba tratando de reprimir un ataque de ansiedad y cerrando el grupo Luis, alerta y grabando todo con la cámara.
Era la cuarta que vez que íbamos a aquella casa. La última de todas hacía casi más de un año y no nos habíamos vuelto a reunir para eso. Pero Julia insistía en que había una presencia, un fantasma, algo en la casa que no paraba de seguirla a todas partes desde que nos habíamos ido la última vez.
Debía ser cierto, porque Julia estaba más atacada de los nervios que de costumbre, tenía depresión y se pasaba la mayor parte del tiempo sollozando. A penas me hacía caso y estaba claro que nuestra relación estaba en sus últimos momentos.

Así estamos...

sábado, 9 de marzo de 2013

Intentando superar el atasco
He conseguido desbloquearme un poco últimamente aunque las musas me siguen evitando más de lo que debieran...quizá es que le estoy dando a todos los palos (escribir, leer, manualidades...) y me saturo. Al menos he conseguido escribir un poquito y pienso seguir, tengo que completar alguna de las tablas, a ver si lo consigo.
Con los retos de The Inspiration List parace que me va mejorando la capacidad y se me ocurren más cosas y gracias a picarme literariamente con todo el mundo algo va fluyendo, pronto más y mejor y, en breve, los últimos capítulos de The Fang Game que, por los votos y comentarios, parece que no continuará. Ya se me ocurriá otra cosa.
Un saludito y feliz inspiración.

Hacia el horizonte

jueves, 7 de marzo de 2013

El sol se iba ocultando en el horizonte y en el coche tan sólo viajábamos mis pensamientos y yo acompañados del sonido bajo de la radio, donde sonaban canciones que flotaban en el aire sin que reparase demasiado en ellas.
No esperaba verme en esa posición de nuevo. Abandonar el nido una nueva vez en busca de un mejor futuro con mis pocas pertenencias metidas en dos maletas y los sueños que aún no había ido dejando por el camino ocupando un trozo de mi corazón.
No tenía ni la menor idea de en qué acabaría trabajando, tan sólo el nombre de un contacto, el nombre de un hostal y trescientos euros en el bolsillo. No era ni la mejor ni la peor forma de empezar una nueva vida, al menos, eso pensaba todo el mundo. Yo les decía que no, que todo iría bien, pero en el fondo estaba de acuerdo con mis amigos y familia: aquello era un poco locura.
Nadie sabe si algún día conseguiría alcanzar mis metas pero no pretendía quedarme a esperar que la vida me sonriera.
- Si la vida te da limones, - solía decir mi abuelo - haz limonada.
A mi la vida no había dado  más que disgustos y me había cansado de que me vapulease el corazón y la cartera. Estaba dispuesto a mejorar y a ser yo quien le diese una buena tunda a la perra vida. 
Sin ataduras, sólo con el horizonte y mis sueños por delante. Donde quiera que me llevase el camino.
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